Energía
Cómo consumir espirulina sin complicarte
Espirulina en polvo: cómo empezar, cuánto usar y en qué mezclarla para sacarle el mayor provecho desde el primer día.
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La espirulina es un alga de agua dulce con un perfil nutritivo muy completo: proteína, hierro, vitaminas del grupo B y antioxidantes en una sola cucharada. El único reto es su sabor intenso. Aquí va la forma más sencilla de incorporarla.
Empieza poco a poco
- La primera semana, usa media cucharadita (unos 2 g) al día. El cuerpo agradece la introducción gradual.
- A partir de la segunda semana, sube a una cucharadita completa (3 a 5 g).
- Con el tiempo puedes llegar a dos cucharaditas si lo sientes bien.
Dónde mezclarla
- Agua con limón y un toque de miel. El ácido del limón equilibra el sabor.
- Smoothie de mango o piña. La fruta dulce cubre el amargor con facilidad.
- Jugo verde. Se integra de forma natural con el color y el perfil.
- Agua sola si ya te acostumbraste al sabor.
Cuándo tomarla
Por la mañana funciona bien. La espirulina aporta energía sin estimulantes, así que no interfiere con el descanso nocturno.
Un par de notas prácticas
- Guarda el polvo en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa.
- No la mezcles con líquidos muy calientes: el calor degrada parte de sus nutrientes.
- Si tomas algún medicamento para la tiroides o anticoagulantes, consulta a tu médico antes de empezar.
